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Lección 4 de 10 · 10 min de lectura · Revisado el 26/10/2026

Discapacidad auditiva y sordoceguera

Cuando se piensa en accesibilidad web es frecuente olvidar a las personas sordas o con hipoacusia: al fin y al cabo, la web se «lee». Pero el vídeo y el audio son hoy una parte central de los contenidos, y además la sordera tiene implicaciones en la comprensión del texto escrito que pocos conocen. En esta lección verás las necesidades de este colectivo y, al final, el caso específico de la sordoceguera.

Sordera, hipoacusia y lengua de signos

Conviene distinguir dos realidades:

  • Personas con hipoacusia (pérdida parcial de audición, a menudo asociada a la edad): oyen con dificultad y suelen apoyarse en audífonos, implantes cocleares y en la lectura. Son la gran mayoría de las personas con discapacidad auditiva.
  • Personas sordas signantes: su lengua primera es la lengua de signos. En España, la Ley 27/2007 reconoce la lengua de signos española (LSE) y la lengua de signos catalana (LSC). Para muchas de estas personas el castellano escrito es una segunda lengua, aprendida sin el apoyo del oído, y por tanto los textos largos y complejos pueden ser una barrera real.

Esta segunda idea sorprende a muchos profesionales: una persona sorda profunda de nacimiento puede tener dificultades de lectura no por falta de capacidad, sino porque el castellano es, para ella, una lengua extranjera. Por eso el lenguaje claro, los vídeos en lengua de signos y las frases cortas benefician también a este colectivo.

Subtítulos: el requisito básico

Para el contenido audiovisual, el requisito mínimo son los subtítulos. Las WCAG distinguen:

CriterioNivelQué exige
1.2.2 Subtítulos (grabados)ASubtítulos para todo el vídeo pregrabado con audio
1.2.4 Subtítulos (en directo)AASubtítulos para el vídeo en directo (retransmisiones, plenos, webinarios)
1.2.1 Solo audio y solo vídeo (grabado)ATranscripción para pódcast y audio sin imagen
1.2.6 Lengua de signos (grabado)AAAInterpretación en lengua de signos del vídeo pregrabado

Un buen subtítulo no es solo la transcripción de las palabras. Los subtítulos para personas sordas (en España, la norma UNE 153010 recoge sus requisitos) incluyen información sonora relevante entre corchetes, como «[suena el teléfono]» o «[música tensa]», identifican a quien habla cuando no está en pantalla y están sincronizados con el audio. Los subtítulos generados automáticamente por las plataformas son un punto de partida, pero contienen errores (nombres propios, cifras, términos técnicos) y nunca deben publicarse sin revisión.

Error frecuente

Publicar en la web municipal el vídeo del pleno con los subtítulos automáticos de YouTube sin revisar, donde el nombre del concejal aparece mal escrito y las cifras del presupuesto son incorrectas. El vídeo «tiene subtítulos», pero no cumple 1.2.2, porque los subtítulos no transmiten fielmente el contenido.

Otros requisitos para personas con discapacidad auditiva

  • No depender solo del sonido: una alerta que suena cuando llega un mensaje debe tener también un indicador visual. Es la versión sonora del principio «no solo color».
  • Canales de contacto alternativos: si el único medio de atención al cliente es un teléfono, una persona sorda no puede usarlo. Ofrece chat, correo o formulario. En los servicios cubiertos por la Ley 11/2023 (PDF, se abre en una ventana nueva), la atención al cliente debe ofrecerse en modalidades de comunicación accesibles, y en la respuesta a las comunicaciones de emergencia al 112 las alternativas a la voz son un requisito expreso.
  • Control del volumen y del audio de fondo: criterio 1.4.2 Control del audio (nivel A) para audio que se reproduce automáticamente más de tres segundos, y 1.4.7 Audio de fondo bajo o ausente (AAA).
  • Vídeos en LSE para contenidos esenciales (cómo pedir cita, derechos de la persona usuaria) en administraciones y servicios públicos.

Ejemplo

Una aseguradora ofrece un tutorial en vídeo para dar un parte de siniestro desde la app. Añade subtítulos revisados, una transcripción debajo del vídeo y una versión con intérprete de LSE en una ventana. La transcripción además se indexa en buscadores y sirve a quien prefiere leer. Un solo contenido, tres formas de acceso.

Sordoceguera: la línea braille como ventana al mundo

La sordoceguera es una discapacidad única, no la suma de dos. Las personas sordociegas tienen distintos grados de resto visual y auditivo, y en España están representadas por entidades como ASOCIDE o la Unidad Técnica de Sordoceguera de la ONCE. Para quienes no tienen resto visual ni auditivo aprovechable, el acceso al contenido digital pasa por el braille.

Una línea braille (o display braille) es un dispositivo con una fila de celdas de pines que suben y bajan para formar caracteres braille. Se conecta al ordenador o al móvil y muestra, celda a celda, el texto que el lector de pantalla está leyendo. Los modelos habituales tienen entre 14 y 80 celdas, así que el usuario lee la página en fragmentos muy cortos. Esto tiene consecuencias directas:

  • Todo debe estar en texto: ni voz, ni sonido, ni imagen sin alternativa sirven. Los subtítulos de un vídeo, por ejemplo, no son suficientes; hace falta una transcripción textual completa.
  • La estructura y la concisión importan aún más: un nombre de enlace de veinte palabras ocupa toda la línea braille.
  • Los avisos que desaparecen solos (mensajes toast de tres segundos) se pierden: el usuario no ha tenido tiempo de llegar a ellos. Criterio 2.2.1 Tiempo ajustable.
  • Las abreviaturas y símbolos poco comunes se leen mal en braille; conviene explicarlas o evitarlas.

La línea braille es también la herramienta de muchas personas ciegas que prefieren leer a escuchar, en especial para textos largos, código o idiomas extranjeros. Por eso, una web que funciona bien con lector de pantalla y mantiene todo el contenido en texto suele funcionar también en braille.

Punto clave

Para una persona sordociega, el texto es el único canal. Si tu contenido solo existe en audio, vídeo o imagen, para ella no existe. La transcripción completa es la alternativa universal.

Cómo comprobarlo

  • Reproduce cada vídeo sin sonido: ¿entiendes todo gracias a los subtítulos? ¿Aparecen los sonidos relevantes y quién habla?
  • Revisa que ningún aviso se comunique solo con sonido.
  • Busca los contenidos que solo existen en audio o vídeo y comprueba que tienen transcripción textual.
  • Comprueba que el canal de atención no es exclusivamente telefónico.

Resumen

  • La hipoacusia es mucho más frecuente que la sordera profunda; para las personas sordas signantes el castellano escrito puede ser una segunda lengua.
  • Subtítulos revisados para vídeo grabado (1.2.2, A) y en directo (1.2.4, AA); transcripción para solo audio (1.2.1).
  • Los subtítulos de calidad incluyen sonidos relevantes e identifican a quien habla; los automáticos requieren revisión.
  • Nada debe depender solo del sonido, y debe haber canales de contacto distintos del teléfono.
  • Las personas sordociegas acceden mediante línea braille: todo el contenido debe existir como texto y no desaparecer antes de poder leerlo.

Comprueba lo que has aprendido

Esta lección se puede leer libremente. Para hacer su test de 3 preguntas, los ejercicios prácticos con páginas reales, guardar tu avance y optar al examen y al certificado, matricúlate en el curso.