Lección 9 de 10 · 13 min de lectura · Revisado el 26/10/2026
Personas reales: lenguaje respetuoso, necesidades combinadas y participación
A lo largo del curso has visto los perfiles de uno en uno: visual, auditivo, motriz, cognitivo y los que se suelen olvidar. Es la mejor forma de aprenderlos, pero las personas reales no caben en una sola casilla. Combinan necesidades, tienen preferencias propias y saben de su experiencia mucho más que cualquier manual. En esta lección verás tres cosas que todo profesional necesita para trabajar con ellas: cómo hablar y escribir sobre discapacidad con respeto, cómo tener en cuenta las necesidades combinadas y cómo aprender de las personas usuarias sin suponer lo que necesitan.
Hablar de discapacidad con respeto
El lenguaje importa porque refleja, y refuerza, la forma de entender la discapacidad. Como viste en el curso N1-C1, el modelo social sitúa la discapacidad en la interacción entre la persona y un entorno con barreras, no en la persona. El lenguaje respetuoso se apoya en esa idea y en unos pocos principios:
- La persona primero. «Persona con discapacidad», no «discapacitado» ni «minusválido». El término legal en España es «personas con discapacidad»: la reforma del artículo 49 de la Constitución, publicada en el BOE en febrero de 2024, sustituyó la antigua expresión «disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos».
- Sin dramatismo ni heroísmo. Evita «sufre», «padece», «víctima de», «postrado» o «confinado en una silla de ruedas». Tampoco presentes a nadie como un ejemplo de superación por hacer su trabajo o usar una web.
- Sin eufemismos. Expresiones como «capacidades diferentes» o «especiales», aunque bienintencionadas, suelen rechazarlas las propias organizaciones del sector. En N1-C1 viste que «diversidad funcional» tiene defensores y críticos; en documentos técnicos y legales, lo más preciso es «persona con discapacidad».
- La preferencia de cada colectivo. La comunidad sorda prefiere «persona sorda» y rechaza «sordomudo», porque la sordera no impide hablar. Muchas personas autistas prefieren «persona autista» a «persona con autismo», aunque no todas. Ante la duda, pregunta y respeta cómo se nombra cada persona.
Hablar con naturalidad también forma parte del respeto. Puedes decir «nos vemos mañana» a una persona ciega o «¿has oído la noticia?» a una persona sorda: son expresiones de uso común y nadie se ofende por ellas. Lo que incomoda es la condescendencia: dirigirte al intérprete o al acompañante en lugar de a la persona, terminar sus frases o hablarle más alto y más despacio sin que lo haya pedido.
Infografía · Comparativa
Hablar de discapacidad: qué evitar y qué usar
Seis expresiones habituales y una alternativa respetuosa para cada una
Evita
- Discapacitado, minusválido
- Invidente
- Sordomudo
- Confinado en una silla de ruedas
- Sufre o padece autismo
- Personas normales
Mejor
- Persona con discapacidad
- Persona ciega o con discapacidad visual
- Persona sorda
- Persona usuaria de silla de ruedas
- Persona autista o con autismo, según prefiera
- Personas sin discapacidad
Leer la infografía como texto
Comparativa en dos columnas. A la izquierda, «Evita», seis expresiones desaconsejadas; a la derecha, «Mejor», la alternativa recomendada para cada una, en el mismo orden. En lugar de «discapacitado» o «minusválido», di «persona con discapacidad». En lugar de «invidente», «persona ciega o con discapacidad visual». En lugar de «sordomudo», «persona sorda», porque la sordera no impide hablar. En lugar de «confinado en una silla de ruedas», «persona usuaria de silla de ruedas». En lugar de «sufre o padece autismo», «persona autista o con autismo», según prefiera cada persona. Y en lugar de «personas normales», «personas sin discapacidad».
Error frecuente
Poner en la cabecera de una web un enlace «Versión para invidentes» o un icono con el texto «Accesibilidad para minusválidos». Además de usar términos que rechaza el propio colectivo, supone que la accesibilidad es un anexo para un grupo concreto. En el pie de página basta un enlace «Accesibilidad» que lleve a la declaración de accesibilidad y al mecanismo de comunicación.
Necesidades combinadas y discapacidad múltiple
Muchas personas tienen más de una necesidad funcional a la vez. Es lo habitual en las personas mayores, que suelen sumar pérdida de visión, de audición, de destreza y de memoria. Pero hay más casos frecuentes:
| Situación | Necesidades que se combinan | Qué ayuda especialmente |
|---|---|---|
| Secuelas de un ictus | Movilidad de una sola mano, afasia, pérdida de parte del campo visual | Atajos que no exijan pulsar varias teclas a la vez, lenguaje claro, información sin depender de los laterales de la pantalla |
| Parálisis cerebral | Movilidad limitada, habla poco inteligible, a veces dificultades visuales | Teclado o pulsador, objetivos grandes, canales escritos |
| Diabetes de larga evolución | Retinopatía (baja visión) y pérdida de sensibilidad en los dedos | Zoom y contraste, objetivos táctiles grandes |
| Sordoceguera | Sin visión ni audición útiles, o con restos de ambas | Todo en texto, sin avisos que desaparecen, línea braille |
A veces dos necesidades parecen chocar. Quien usa un magnificador prefiere que la información esté compacta y cerca; quien tiene dificultades de comprensión prefiere más espacio y menos elementos. Quien usa un lector de pantalla quiere enlaces breves; quien tiene dificultades cognitivas agradece que sean explícitos. La salida no suele ser un término medio que no satisface a nadie, sino la flexibilidad: estructura clara que cada herramienta pueda aprovechar, contenido que se adapte al zoom y a los ajustes del sistema, y control en manos de la persona (pausar, ampliar, ocultar, guardar).
Ejemplo
Paco, de 80 años, tuvo un ictus hace dos años. Solo usa la mano izquierda, lee más despacio que antes y tiene cataratas. Navega en una tableta con el texto grande y dicta por voz las búsquedas. En la web de su centro de salud, el aviso de «Su sesión caducará en 60 segundos» aparece en una esquina que no ve con el zoom, y el botón para ampliar el tiempo es diminuto. Ninguna barrera por sí sola le habría bloqueado; juntas, sí. Por eso conviene revisar los procesos pensando en personas concretas, no en perfiles aislados.
Personas usuarias, no personajes
En diseño se usan a menudo personas (arquetipos de usuario ficticios) para tener presentes las necesidades de los usuarios. Incluir arquetipos con discapacidad es útil, siempre que se basen en información real y no en estereotipos: «Lucía, ciega, usa VoiceOver y compra en línea cada semana» enseña más que «usuario ciego, necesita ayuda».
Las simulaciones (gafas que emborronan, vendas, guantes gruesos) tienen un uso limitado. Pueden despertar interés, pero también transmiten una idea falsa: una persona vidente con los ojos vendados es una principiante angustiada, no una persona ciega que lleva años manejando su lector de pantalla con soltura. Sirven mejor las tecnologías de apoyo como herramientas de prueba y, sobre todo, la participación de personas reales.
El lema del movimiento asociativo, «Nada sobre nosotros sin nosotros», se refleja en la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, cuyo artículo 4.3 obliga a consultar a las personas con discapacidad, a través de las organizaciones que las representan, en las decisiones que les afectan. En España, algunas de esas organizaciones son el CERMI (plataforma de representación del sector), la ONCE, la CNSE y FIAPAS (personas sordas y sus familias), Plena inclusión (discapacidad intelectual, y referencia en la validación de lectura fácil), COCEMFE y PREDIF (discapacidad física y orgánica), Confederación ASPACE (parálisis cerebral), Autismo España, FASOCIDE y ASOCIDE (sordoceguera) y FEDACE (daño cerebral adquirido).
Cuando involucres a personas usuarias en un proyecto, ten en cuenta unas reglas básicas, que verás a fondo en el nivel 7:
- Compensa su tiempo, como el de cualquier otro participante.
- Haz accesible la propia convocatoria y la sesión (formulario, sala, plataforma de videollamada).
- Deja que usen su dispositivo y su configuración habitual.
- Pregunta por las tareas, no por su diagnóstico. Los datos sobre discapacidad son datos de salud, una categoría especial de datos personales según el RGPD.
- Prueba con varias personas y varios perfiles: una sola no representa a nadie más que a sí misma.
Punto clave
Las personas con discapacidad son expertas en su propia experiencia y en sus herramientas. Escucharlas al principio del proyecto ahorra más trabajo que cualquier corrección al final. El W3C ofrece una guía práctica en Involving Users in Web Projects.
Pruébalo tú
Lee dos o tres de las historias de personas usuarias que publica el W3C en Stories of Web Users. Después busca en la web de tu organización (o en una que conozcas bien) las palabras «discapacitado», «minusválido», «invidente», «sufre» y «padece» con la búsqueda del sitio o con Ctrl+F, y anota cómo las reescribirías.
Lo que cambia en tu trabajo diario
- Si redactas: revisa el lenguaje sobre discapacidad en textos, campañas y formularios; evita los términos que rechazan los propios colectivos.
- Si diseñas: incluye arquetipos con necesidades combinadas y revisa los procesos completos con ellos en mente.
- Si desarrollas: respeta los ajustes del sistema y del navegador, porque son la herramienta con la que la persona ha resuelto sus propias combinaciones.
- Si gestionas: reserva tiempo y presupuesto para probar con personas usuarias reales y contacta con las asociaciones del sector.
Resumen
- Usa «persona con discapacidad», sin dramatismo, heroísmo ni eufemismos, y respeta cómo se nombra cada colectivo y cada persona.
- Las necesidades combinadas son la norma, sobre todo en las personas mayores; varias barreras pequeñas pueden bloquear juntas.
- Ante necesidades que chocan, la respuesta es la flexibilidad y el control en manos de la persona.
- Las simulaciones no sustituyen a las personas reales: «Nada sobre nosotros sin nosotros».
- Al involucrar a personas usuarias, compensa su tiempo, respeta su configuración y protege sus datos de salud.
Comprueba lo que has aprendido
Esta lección se puede leer libremente. Para hacer su test de 3 preguntas, los ejercicios prácticos con páginas reales, guardar tu avance y optar al examen y al certificado, matricúlate en el curso.