Lección 2 de 10 · 13 min de lectura · Revisado el 26/10/2026
El mapa de las tecnologías de apoyo: herramientas, necesidades y estrategias
Antes de entrar en cada perfil de discapacidad conviene tener una visión de conjunto. En esta lección verás qué es exactamente una tecnología de apoyo, qué familias existen, por qué es más útil pensar en necesidades funcionales que en diagnósticos y qué estrategias de adaptación no debe romper nunca una web. Es el mapa que usarás en el resto del curso.
Qué es una tecnología de apoyo
Una tecnología de apoyo (en inglés, assistive technology) es cualquier producto, dispositivo o programa que una persona utiliza para hacer algo que, sin él, le resultaría imposible o muy costoso. En el ámbito sociosanitario español se habla de productos de apoyo (antes, «ayudas técnicas»), y la norma internacional ISO 9999 los clasifica: desde una silla de ruedas o un audífono hasta un lector de pantalla. En España, el CEAPAT (Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas, del Imserso) es la referencia pública en esta materia.
En lo digital nos interesan las tecnologías que se colocan entre la persona y la interfaz. Unas transforman lo que muestra la pantalla: lo convierten en voz, en braille o en una imagen ampliada. Otras transforman lo que hace la persona: una palabra hablada, un soplido o una mirada se convierten en acciones que el dispositivo entiende. Como viste en el curso anterior (N1-C1), la tecnología de apoyo es solo uno de los eslabones de la cadena de la accesibilidad: puede hacer mucho, pero únicamente con lo que el contenido y el navegador le entregan.
Cuatro familias de herramientas
1. Funciones integradas en el sistema operativo
Son gratuitas, ya están instaladas y, por eso, son las más usadas. Windows incluye Narrador, Lupa, filtros de color, temas de contraste y control por voz; macOS e iOS incluyen VoiceOver, Zoom, Control por voz y Control por botón; Android incluye TalkBack, Ampliación, Accesibilidad con interruptores y Voice Access. También te sirven a ti, sin coste, para probar tus webs.
2. Funciones del navegador
El zoom, el tamaño mínimo de fuente, el modo de lectura, la lectura en voz alta, la traducción automática, el autocompletado de formularios y el gestor de contraseñas. Para alguien con dislexia, baja visión o problemas de memoria son tecnología de apoyo.
3. Programas y extensiones de terceros
Lectores de pantalla como NVDA o JAWS, magnificadores como ZoomText, programas de dictado y control por voz como Dragon, extensiones del navegador que cambian colores, tipografías o espaciado, y lectores de texto para personas con dificultades de lectura.
4. Hardware específico
Líneas braille, teclados de teclas grandes o de una sola mano, cubreteclados (una plantilla rígida con agujeros que evita pulsar dos teclas a la vez), ratones de bola, joysticks, pulsadores, punteros de cabeza, sistemas de seguimiento ocular y audífonos o implantes cocleares que se conectan por Bluetooth al móvil o al ordenador.
Punto clave
Lo más habitual no es el dispositivo especial ni el programa caro, sino el zoom, el tamaño de texto y las funciones integradas en el sistema. Diseña pensando primero en ellas.
Infografía · Conceptos clave
Ocho tecnologías de apoyo que conviene conocer
Qué hace cada una y qué necesita de una web para funcionar
- Lector de pantallaConvierte en voz la semántica de la página: NVDA, JAWS, VoiceOver, TalkBack
- Zoom y magnificadoresAmplían la pantalla o el texto; la persona ve solo una parte cada vez
- Línea brailleMuestra en celdas táctiles el texto que lee el lector de pantalla
- Subtítulos y transcripciónConvierten el audio en texto para personas sordas o con hipoacusia
- Teclado y pulsadoresSustituyen al ratón; el pulsador recorre los elementos por barrido
- Control por vozActiva los controles diciendo su nombre visible: «pulsar Enviar»
- Seguimiento ocularMueve el puntero con la mirada; necesita objetivos grandes y separados
- Ayudas de lecturaLectura en voz alta, modo de lectura y ajustes de texto para entender mejor
Leer la infografía como texto
Ocho tarjetas, cada una con una tecnología de apoyo. Lector de pantalla: convierte en voz la semántica de la página; ejemplos, NVDA, JAWS, VoiceOver y TalkBack. Zoom y magnificadores: amplían la pantalla o el texto, y la persona ve solo una parte cada vez. Línea braille: muestra en celdas táctiles el texto que lee el lector de pantalla. Subtítulos y transcripción: convierten el audio en texto para personas sordas o con hipoacusia. Teclado y pulsadores: sustituyen al ratón; el pulsador recorre los elementos por barrido. Control por voz: activa los controles diciendo su nombre visible, como «pulsar Enviar». Seguimiento ocular: mueve el puntero con la mirada y necesita objetivos grandes y separados. Ayudas de lectura: lectura en voz alta, modo de lectura y ajustes de texto para comprender mejor.
Necesidades funcionales, no diagnósticos
Un diagnóstico (glaucoma, esclerosis múltiple, dislexia) dice muy poco sobre cómo interactúa una persona con una pantalla. Dos personas con el mismo diagnóstico pueden usar tecnologías completamente distintas, y dos personas con diagnósticos diferentes pueden tener la misma necesidad. Por eso las normas técnicas organizan la accesibilidad por capacidades funcionales: qué puede hacer la persona y qué no.
La norma europea EN 301 549 v3.2.1 (PDF, se abre en una ventana nueva), que verás a fondo en el nivel 5, recoge en su apartado 4.2 once declaraciones de prestaciones funcionales. Son una buena lista de comprobación mental para cualquier proyecto (la traducción de los títulos es orientativa):
| Apartado | Necesidad funcional | Ejemplo de tecnología o estrategia |
|---|---|---|
| 4.2.1 | Uso sin visión | Lector de pantalla, línea braille |
| 4.2.2 | Uso con visión limitada | Zoom, magnificador, alto contraste |
| 4.2.3 | Uso sin percepción del color | Información redundante: texto, iconos, patrones |
| 4.2.4 | Uso sin audición | Subtítulos, transcripción, lengua de signos |
| 4.2.5 | Uso con audición limitada | Audífonos, control del volumen, subtítulos |
| 4.2.6 | Uso con capacidad vocal nula o limitada | Canales de texto en lugar de voz |
| 4.2.7 | Uso con manipulación o fuerza limitadas | Teclado, pulsadores, control por voz |
| 4.2.8 | Uso con alcance limitado | Controles al alcance desde una silla de ruedas (cajeros, quioscos) |
| 4.2.9 | Minimizar los desencadenantes de crisis fotosensibles | Evitar destellos |
| 4.2.10 | Uso con capacidad cognitiva, lingüística o de aprendizaje limitada | Lenguaje claro, tiempo, procesos sencillos |
| 4.2.11 | Privacidad | Que usar una ayuda no exponga datos (auriculares en un cajero, por ejemplo) |
Fíjate en que algunas necesidades, como la vocal (4.2.6) o la fotosensibilidad (4.2.9), no encajan en los cuatro grandes perfiles de las lecciones siguientes. Las trataremos en una lección propia más adelante.
Ejemplo
Dos personas tienen retinosis pigmentaria, una enfermedad que reduce progresivamente el campo visual. La primera, en una fase temprana, conserva buena visión central: usa el zoom al 150 %, el modo oscuro y un cursor grande. La segunda, veinte años después del diagnóstico, apenas tiene resto visual: usa VoiceOver en el móvil y una línea braille para leer textos largos. Mismo diagnóstico, necesidades funcionales opuestas. Diseñar «para la retinosis» no tendría sentido; diseñar para «uso con visión limitada» y «uso sin visión», sí.
Estrategias de adaptación: lo que la gente hace por su cuenta
Además de herramientas, las personas desarrollan estrategias para sortear las barreras: buscar una palabra con Ctrl+F en lugar de leer toda la página, saltar de encabezado en encabezado, copiar un texto difícil en un traductor o en un lector de voz, hacer una captura y ampliarla, usar el móvil en lugar del ordenador porque allí el zoom es más cómodo o, en último término, pedir ayuda a un familiar (con la pérdida de autonomía y de privacidad que eso supone) o renunciar y llamar por teléfono. El W3C recoge muchas de ellas en su recurso Tools and Techniques, dentro de la guía sobre cómo usan la web las personas con discapacidad.
Una web no tiene que adivinar estas estrategias, pero sí no romperlas. Los casos más frecuentes son bloquear el zoom en el móvil, impedir pegar texto en un campo, impedir seleccionar el texto, usar imágenes de texto que no se pueden ampliar ni traducir y abrir ventanas que no se pueden cerrar con el teclado.
<!-- Incorrecto: impide ampliar la página con el gesto de pellizcar -->
<meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1,
maximum-scale=1, user-scalable=no">
<!-- Correcto: deja que la persona decida el tamaño -->
<meta name="viewport" content="width=device-width, initial-scale=1">
Error frecuente
Bloquear el pegado en los campos de correo, IBAN o contraseña «por seguridad». Quien usa un gestor de contraseñas, quien dicta el texto en otra aplicación o quien tiene dificultades para teclear se queda sin su estrategia. Además, en la autenticación puede incumplir 3.3.8 Autenticación accesible (mínimo), como verás en la lección sobre discapacidad cognitiva.
Una persona, varias herramientas
Casi nadie usa una sola herramienta. Pensemos en Carmen, de 68 años, con glaucoma y artrosis en las manos: en el ordenador navega con el zoom al 200 %, en el móvil tiene el texto al máximo, dicta los mensajes porque teclear le duele y activa la lectura en voz alta para los textos largos cuando se le cansa la vista. La herramienta cambia según la tarea, el dispositivo, la hora del día y el cansancio.
De aquí se derivan tres consecuencias prácticas para cualquier proyecto:
- No hay una «versión accesible» aparte. Una web paralela «para personas con discapacidad» se queda desactualizada y obliga a identificarse.
- No intentes detectar la tecnología de apoyo. No se puede hacer de forma fiable y revelaría datos de salud de la persona.
- La persona es experta en su herramienta. Muchos usuarios de lector de pantalla escuchan la voz a velocidades que a ti te parecerían ininteligibles y conocen atajos que tú no conoces. No necesitan instrucciones especiales («pulse aquí para usar el modo accesible»): necesitan código y contenido correctos.
Pruébalo tú
Activa la Lupa de Windows con la tecla Windows++ (se cierra con Windows+Esc) o el Zoom de macOS con Opción+Cmd+8 (si tienes activado el atajo en Ajustes del Sistema > Accesibilidad > Zoom). Amplía al 400 % y lee durante tres minutos la portada de un periódico digital. Anota qué te cuesta encontrar: menús, avisos emergentes, mensajes que aparecen lejos de donde miras.
Resumen
- Una tecnología de apoyo transforma lo que muestra la pantalla o lo que hace la persona; en España se habla también de productos de apoyo.
- Hay cuatro familias: funciones del sistema operativo, funciones del navegador, programas de terceros y hardware específico; las integradas son las más usadas.
- Piensa en necesidades funcionales (EN 301 549, apartado 4.2), no en diagnósticos.
- Las personas combinan herramientas y estrategias; la web no debe romperlas (zoom, pegado, selección de texto).
- No hagas versiones aparte ni intentes detectar la tecnología de apoyo: haz que la web principal funcione con todas.
Comprueba lo que has aprendido
Esta lección se puede leer libremente. Para hacer su test de 3 preguntas, los ejercicios prácticos con páginas reales, guardar tu avance y optar al examen y al certificado, matricúlate en el curso.